Cincuenta y dos puntos en casa son una miseria. Con esta anotación, que más de unas cuantas veces hemos hecho en una sola mitad, difícilmente podemos ganar a nadie, y menos al Meliana Che. En defensa estuvimos no sé si bien o como siempre, si miramos la anotación del rival, también baja e igual a nosotros a falta de menos de dos minutos (52-52), pero en ataque de pena. Quince puntos tan sólo anotados en la segunda parte. ¿Por qué? Porque sólo metimos 1 de 13 en triples, nuestra principal arma (ya no es un secreto para nadie). ¿Y por qué hicimos tan pobre porcentaje? Seguramente por la precipitación, por las ganas de resolver en ataque rápidamente un partido que no acabábamos de romper y por creer que todo lo podemos resolver con los triples.
Pero enfrente había unos rivales con mucho oficio, con experiencia en categorías superiores, con buen tiro (si les dejabas un centimetro de más te la clavaban), con una defensa zonal que no parecía fuerte porque no presionaban ni gesticulaban mucho, pero que era realizada con mucha idea, creando dudas y ansiedad en nosotros. Son jugadores veteranos los del Meliana, pero en ningún momento se vio una inferioridad física por ello ni que corrieran menos. En ataque la movían bien contra nuestra zona y contra individual tenían muy claro lo que había que hacer y quién se la jugaba en cada momento. Una jugada resume el partido: con 52-54 y minuto y medio uno de ellos postea a Luis mientras otro espera en el tiro libre; el defensor de éste va a hacer un dos contra uno al del poste (erróneamente en mi opinión) y éste inmediatamente le pasa el balón a aquél , que lanza un tiro en suspensión perfecto y anota. Jugada sencilla, de cajón. Pero es que el buen baloncesto consiste en hacerlo sencillo, no en hacer una penetración y anotar a aro pasado rectificando en el aire o en dar una asistencia que atraviese 10 manos, o dar un pase por la espalda. Nosotros en cambio a veces no vemos al jugador solo en nuestro afán de meter la canasta y acabamos lanzando forzados. No tenemos paciencia para ver al mejor situado.
Pero bueno, lo que pasa es que luego llega Paco, o Luis, o Juan Carlos, y te mete tres triples seguidos, o Salva te coge un rebote decisivo o te pone tres tapones. Pero el primero el domingo erró los cuatro que lanzó y Salva anduvo un tanto precipitado.
Anotadores: Javi Salvia: 5, Luis Miguel: 12, Juan Carlos: 9, Salvador: 14, Luchi, Huevo: 3, Manuel: 4, Héctor: 2, Rafa: 4 y Paco: 2.
La semana que viene vamos a Torrente.