Hace no mucho nos preguntábamos si era posible ganar un partido metiendo tan sólo 34 puntos; ahora ya tenemos contestación a otro planteamineto extremo: ¿es posible perder cuando ganas de 15 faltando 7 minutos? La respuesta, desgraciadamente, es también sí. Dentro de nuestros "logros", de las anécdotas que cuentas en las cenas, esta derrota contra el Segorbe será recordada. Se perdió jugando bien durante 33 minutos y jugando a nada durante 7. ¿Por qué? El cansancio, las pérdidas de balón, la efectiva defensa del rival, el desajuste defensivo consecuencia de todo lo anterior, las canastas rápidas del Segorbe, el desconcierto, el pensar que, sí, nos están remontando pero no puede tardar en llegar alguna canasta nuestra o unos tiros libres, el esguince de Luis (estaba en un gran momento de forma). Está claro que el partido lo teníamos ganado y lo perdimos nosotros; también que sólo el Segorbe podía remontar un tanteo así, mérito suyo porque no se vinieron abajo cuando peor pintaban las cosas. Tampoco podemos estar decepcionados porque realmente éste ha sido el mejor partido que hemos hecho en Segorbe en estos años ... hasta que faltaban 7 minutos. El análisis tiene que se rqué pasó en esos fatídicos minutos.
Ciñéndonos al juego, después de un primer cuarto igualado, empezamos a marcar diferencias en el segundo. Los segorbinos estaban fallando muchos tiros, pero nosotros no acertábamos tampoco desde el triple (ni uno en esta primera mitad). En el tercer cuarto la distancia se mantuvo (33-41). Y ya en el último, después de dos triples seguidos nuestros, que marcaron esa máxima diferencia de 15 puntos, vino el desastre para nosotros y la remontada local. No podemos dejar de comentar, no obstante, que con la renta que llavábamos y pese a no meter nada en ese tiempo, a falta de 22 segundos el Segorbe sólo ganaba de uno. Nos jugamos la última posesión para ganar y ahí los árbitros se inhibieron totalmente: la falta a Manuel tal vez no la vio todo el mundo, pero la posterior a Salvador cuando cogió el rebote la vimos todos los allí presentes menos los árbitros. Fue clamorosa. No nos mereciamos ganar por el desastroso final, peros sí tal vez por el resto del partido. Pitar esa falta hubiera sido lo más justo. Hay que decir que en el resto del partido estuvieron bien.
En fin, la culpa es nuestra porque nunca debimos vernos en la tesitura de decidir el partido en esa última jugada. Está claro que el Segorbe está haciendo un gran trabajo como equipo y que en su casa ya veremos quién gana. Mantienen un ritmo muy alto en defensa y en ataque, un ritmo que nosotros, hoy por hoy, es imposible que alcancemos por las circunstancias personales de muchos de los componentes del equipo, que les impiden acudir a los entrenos todo lo que quisieran.
Jugamos en este partido: Bernardo: 5 puntos, Luis Lozano: 4, Juan Carlos: 5, Manuel: 12, Salvador: 18, Paco: 3, Agustín: 2, Javi Salvia: 1, Luchy y Miguel Ángel Carot ("Huevo").
El próximo lo jugamos en nuestro salón socio-cultural el domingo a las siete contra el Grau de Castelló.
Ciñéndonos al juego, después de un primer cuarto igualado, empezamos a marcar diferencias en el segundo. Los segorbinos estaban fallando muchos tiros, pero nosotros no acertábamos tampoco desde el triple (ni uno en esta primera mitad). En el tercer cuarto la distancia se mantuvo (33-41). Y ya en el último, después de dos triples seguidos nuestros, que marcaron esa máxima diferencia de 15 puntos, vino el desastre para nosotros y la remontada local. No podemos dejar de comentar, no obstante, que con la renta que llavábamos y pese a no meter nada en ese tiempo, a falta de 22 segundos el Segorbe sólo ganaba de uno. Nos jugamos la última posesión para ganar y ahí los árbitros se inhibieron totalmente: la falta a Manuel tal vez no la vio todo el mundo, pero la posterior a Salvador cuando cogió el rebote la vimos todos los allí presentes menos los árbitros. Fue clamorosa. No nos mereciamos ganar por el desastroso final, peros sí tal vez por el resto del partido. Pitar esa falta hubiera sido lo más justo. Hay que decir que en el resto del partido estuvieron bien.
En fin, la culpa es nuestra porque nunca debimos vernos en la tesitura de decidir el partido en esa última jugada. Está claro que el Segorbe está haciendo un gran trabajo como equipo y que en su casa ya veremos quién gana. Mantienen un ritmo muy alto en defensa y en ataque, un ritmo que nosotros, hoy por hoy, es imposible que alcancemos por las circunstancias personales de muchos de los componentes del equipo, que les impiden acudir a los entrenos todo lo que quisieran.
Jugamos en este partido: Bernardo: 5 puntos, Luis Lozano: 4, Juan Carlos: 5, Manuel: 12, Salvador: 18, Paco: 3, Agustín: 2, Javi Salvia: 1, Luchy y Miguel Ángel Carot ("Huevo").
El próximo lo jugamos en nuestro salón socio-cultural el domingo a las siete contra el Grau de Castelló.