Ayer el salón socio-cultural de Altura, nuestro "Templo", vivió otra de esas tardes de gran baloncesto, en un partido en el que equipo y afición se unieron para derrotar a un gran equipo, el Berenguer Dalmau. Casi seguro, salvo sorpresa mayúscula, ya no serán los campeones; lo será Escolapias. ¿Cuál es mejor equipo? No lo podemos decir, pero lo que sí es cierto es que los de Valencia capital ganaron en Altura y los de Catarroja no, y ahí va a estar la clave del campeonato. Aquí, ya lo dijimos, es muy difícil ganar. Y es que meter esos tiros libres decisivos o esa canasta vital en el "Templo", con todo la afición de Altura en contra, es muy complicado. En cambio, nosotros nos crecemos con los ánimos de nuestro seguidores.
El partido en sí fue muy igualado hasta los instantes finales. Los de Catarroja nos obligaban a ir al límite de nuestras posiblidades. Físicamente nos superaban y salían muy rápidos al contraataque. Pero no cedíamos. No obstante llegamos al último minuto de los 40 con desventaja de 4 (63-67), la máxima de que dispuso el Berenguer en todo el choque. Ahí Bernardo metió dos tiros libres vitales y, tras un tiro anotado por los visitantes, llegó un triplazo de Luis Lozano que empató el choque y lo envió a la prórroga(68-68). El salón vibraba. Nuestra salida en la prórroga fue clave. Paco, que estuvo fallón en los últimos minutos del partido, cogió las riendas del equipo y anotó dos canastas y un triple consecutivos. Estaba caliente. 7-0 fue el parcial (75-68). Salvador en defensa fue decisivo en esos instantes con tres tapones seguidos. El Berenguer metió después una jugada de 2+1 y se ponía a cuatro, pero Bernardo puso la réplica en ataque con otro triplazo. Seguiamos siete arriba (78-71), a unos dos minutos y medio del final. Los de Catarroja pidieron tiempo y subieron el nivel defensivo, al tiempo que hacían ataques rápidos. Con 81-78 y a poco más de un minuto para el final el número 5 visitante, Diego, que estaba haciendo un partidazo (25 puntos y 10 de 14 en libres) falló dos tiros libres vitales. Sin duda el griterio de la afición alturana tuvo mucho que ver y tal vez la presión del momento. Se vio entonces que los tiros libres iban a ser claves, como lo son siempre en finales igualados. Y ahí nosotros tuvimos a Paco, que es un seguro de vida y que metió 6 de 6 (10 de 10 en el partido) en el último minuto. En total nosotros anotamos en estos últimos cinco minutos 10 de 12 entre Bernardo, Paco y Luis; los de Catarroja 4 de 10. Uno de los fallos de los visitantes en los libres fue un tiro a propósito a fallar con 86-84 y tres segundos por jugar para tener opción de rebote. Lo que ocurrió fue que no hubo opción a ese rebote porque el balón sólo dio en el tablero y no en el aro, con lo que el árbitro señaló saque de banda para el Altura.
Los de Catarroja se llevaron una gran decepción de Altura, seguramente muy similar a la nuestra el año pasado en el pabellón del Cabanyal. Allí perdimos el campeonato, que no el ascenso, y el Grao fue tercero, como nosotros casi seguro seremos ahora. El gran beneficiado fue entonces el Benimaclet, como ahora lo ha sido el Escolapias. Su entrenador y dos jugadores estaban en Altura viendo el partido.
La semana que viene jugamos contra el Picken Claret Benimaclet en el pabellón municipal de Benicalap, en Valencia, el domingo a las 17:00 horas. Al ganar ayer y como ellos perdieron el sábado en Burriana, el choque del próximo domingo ya no es tan decisivo. Podemos perderlo por la diferencia que sea (si fuera menor de cinco ya seríamos matemáticamente terceros) porque sólo ganando al Sedaví (último) en Altura en la última jornada (quedan dos) somos terceros seguro. No obstante saldremos a por todas, claro.
Jugamos en este partido: Bernardo: 14 puntos, Juan Carlos: 11, Paco: 27, Salvador: 11, M. Ángel: 6, Luis Lozano: 11, Javi Sellés: 3, David: 2, Javi Salvia: 3, Agustín y Luchy.