El entrenamiento de la tarde del viernes, antes del partido, se hizo casi premonitorio; sabíamos que el partido iba a ser una guerra y no nos equivocamos. Charlamos sobre que sería un partido duro, que nos iban a dar leña como todos los años nos pasa, que saldrían extra-motivados y no supimos (o no nos dejaron) plantear una batalla de igual a igual.
El partido comenzó con nosotros algo fallones, como viene siendo de costrumbre, y el Segorbe anotando con cierta fluidez, aunque el rebote en ambos tableros era nuestro sin discusión; fueron los únicos minutos en que nos pudimos acercar a dos metros del aro, porque a partir de ahí era poco menos que imposible entrar en la zona. El Segorbe defendía muy encima, rozando siempre la falta, metiendo manos por todos lados, repartiendo a diestro y siniestro y atacando bastante bien, tanto contra zona como contra individual Al final de este primer cuarto, el Segorbe se nos había ido aunque sabíamos que era complicado que ellos lo hicieran mejor y nosotros estábamos tocando fondo. Más por casta y por rabia que por baloncesto, conseguimos acercarnos, remontando una desventaja que rondaba los 15 puntos, e incluso llegamos con opciones de ponernos por arriba al descanso, aunque finalmente caíamos por tres puntos en este momento del partido. Parecía que la táctica del Segorbe de frenar una y otra vez a los jugadores del Altura con faltas no podía continuar mucho tiempo más, porque habría sido materialmente imposible mantener a gente en cancha con ese ritmo de faltas; es ahí donde a los colegiados les vino grande el partido, quizás no estaban listos para afrontar un partido de estas características y en la segunda parte comenzaron a barrer para a casa, hecho que acabó por desquiciarnos en el último cuarto, cuando el criterio variaba considerablemente a ambos lados de la cancha (en la segunda mitad nos pitaron varias veces pasos o dobles que sólo vieron ellos, por no hablar del criterio a nivel de faltas). Al final, y pese a que pueda parecer ilógico, un jugador de Segorbe increpó a uno de los nuestros, y el final del partido se enrareció un poco. Es extraño que un equipo que juega al límite de lo permitido, que hace 40 faltas (una falta por minuto de juego), que termina con 5 expulsados, insulte a un jugador rival por una falta tratando de hacer un tapón, en fin...
Y pudimos vencer, pese a fallar 33 tiros libres, pese a hacer un partido horroroso, pese a que ningún jugador nuestro estuvo inspirado, pese a los árbitros, pese al ambientazo en contra, pese a todo, llegamos al final con opciones de triunfo.
Los anotadores fueron: Paco 11, Juan Carlos 10, Salva 9, Luis 6, Bernardo 5, Miguel Ángel 5, David 3, Agus 2, Javi Sellés 2, Javi Salvia 2, Ángel 1. También jugó Luchi.
El próximo Domingo jugamos a las 16:30 horas, en el Pabellón del Barrio del Cristo, frente al CB Peñarroja.




